ALEJANDRA MENARES

Mi paso por la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV, estuvo lleno de aprendizajes y buenos momentos que conservo hasta el día de hoy. Constantemente, aplico con mi equipo de trabajo las enseñanzas que recibí de mis pares y de los docentes, conocimientos que no sólo forman parte de mi vida laboral, sino también personal, ya que haber estudiado en la PUCV me entregó herramientas como profesional y como ser humano.  Cuando comencé a trabajar,  lo hice en el norte del país, en el contexto que me encontraba, la Universidad y la carrera fueron mi trampolín de ingreso, ya que no contaba con la experiencia para desempeñarme en el rubro. Sin duda el prestigio de ambas fue el gran soporte para cerrar el proceso y ser actualmente un aporte en el Transporte minero. El sello y el desempeño me han permitido crecer profesionalmente en la compañía a la que pertenezco. Hoy, soy Jefe de Operaciones en la Empresa Renta Equipos Tramaca S.A, compañía de transporte de personal en el sector Minero e industrial cuya logística se realiza entre la primera y la región Metropolitana.

JUAN PEÑA

Mi paso por la Escuela de Ingeniería de Transportes de la PUCV, fue muy bueno. Tengo muy gratos recuerdos con mis compañeros y profesores, además, creo que me entregaron las herramientas necesarias para insertarme en el ámbito laboral.

En el rubro del transporte, somos cada vez más conocidos, debido al sello integral que imprimen  en nuestra formación como Ingenieros, ya que ponen énfasis en la gestión y planificación de operaciones. Actualmente, Trabajo en Inversiones Navaleno, es un Holding ligado al rubro de equipamiento gastronómico que agrupa cuatro empresas, entre ellas El Volcán e Importadora Santa Elena, mi cargo es Gerente de Logística Corporativo, teniendo la responsabilidad de las Operaciones logísticas de las Empresas del grupo, por lo que la carrera que estudié me entregó los conocimientos necesarios para cumplir hoy mis funciones.

Carolina Marín

“Tuve profesores que me inspiraron y definieron mi futuro profesional, hicieron más fuerte mi vocación por el Transporte y principalmente por el servicio a la sociedad que este presta”.

Pasar por la ITRA fue una experiencia enriquecedora, donde no sólo adquirí conocimiento académico, sino también experiencias de vida. Descubrí una diversidad de personas, de distintos orígenes y culturas donde cada uno era un mundo completamente diferente. Moverse en una ciudad como Valparaíso, dentro de los distintos edificios de las facultades, y conocer tanto a profesores  como alumnos de otras carreras, con otras visiones y muy diversos antecedentes,  es algo te enriquece. Hice amistades entrañables, que perduran hasta el día de hoy.

En mi búsqueda por hacer algo más, tuve la oportunidad de ser parte de la directiva del Centro de Alumnos. Trabajamos mucho, vivíamos prácticamente en el Centro, pero los resultados, que culminaron en un congreso de Transporte, nos dejaron más que satisfechos. Esta experiencia además me llevó a descubrir habilidades que no sabía que tenía.

La Escuela de Ingeniería de Transporte PUCV, o ITRA, me entregó todos los conocimientos y habilidades necesarias para desempeñarme de buena forma en el mundo laboral. Poder aprender en profundidad distintos modos de transporte, me ha permitido ejercer en diversas industrias de forma exitosa: Transporte Marítimo, Logística y Transporte Público.

Actualmente trabajo en transporte público. Estoy a cargo, junto con mi equipo, de la programación de turnos de conductores. Esto significa planificar los itinerarios de buses que realizará cada uno y a la vez dar cumplimiento a la ley laboral. Lo desarrollamos mediante complejas herramientas de optimización, con el objetivo de dar el mejor uso posible de los conductores disponibles. Esto no es una tarea fácil, ya que disponemos de más de más de 900 buses y 2400 conductores.

 

Carolina Marín

Ingeniera del área de Planificación de la empresa MetBus

Draiza Ortiz

Mi experiencia en la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV  fue muy buena y grata. Durante los años en los que cursé la carrera, tuve el agrado de ser parte del Centro de Alumnos de la Escuela, lo que me permitió desarrollar, junto al equipo, actividades que fomentaron el rol social de mis compañeros. Además, tuve la fortuna de vivir el intercambio estudiantil en el año 2011, por seis meses fui alumna de la Universidad de Castilla La Mancha en Ciudad Real, España. Este periodo fuera del país, me permitió hacer mi práctica profesional en una de las consultoras más importantes de Europa, INECO, lo que se convirtió en una hermosa experiencia, llena de aprendizajes y lindos recuerdos vividos con amistades que conservo hasta el día de hoy. Haber estudiado Ingeniería de Transporte en la PUCV me ha permitido aplicar día a día los valores y enseñanzas que me inculcaron y que hoy marcan la diferencia en el mundo laboral.

En este momento, trabajo en la empresa “Grupo Tacora, Ingeniería y Construcción”, donde soy responsable de dar cumplimiento a las Medidas de Mitigación que la Seremitt, exige a las distintas empresas inmobiliarias, con el fin de mejorar las condiciones de tránsito y movilidad en la ciudad. Todo lo aprendido en la Universidad y las herramientas adquiridas en la Escuela, hoy me permiten ser una profesional activa en el crecimiento y desarrollo del transporte en el país.

JEAN PIERRE UGARTE

Nací en Valparaíso, y crecer en esta ciudad me hizo siempre querer estudiar acá. Dentro de las posibilidades académicas que me entregaba la región, por lejos la PUCV era la que me ofrecía una mejor oferta académica y en particular la carrera de Ingeniería de Transporte era la mejor opción, tanto para mi desarrollo profesional, como para mi formación como una persona comprometida con el desarrollo de mi entorno.

La Escuela de Ingeniería de Transporte es un espacio que trasciende y supera a lo meramente académico. Una experiencia enriquecedora alimentada tanto por profesores, como por compañeros y funcionarios que, en conjunto, forman parte de la comunidad universitaria de la PUCV. Profesores que pavimentaron el camino a la excelencia, compañeros que sin envidia y con un genuino espíritu de solidaridad fueron parte importante en mis logros personales; y con funcionarios dispuestos a tender una mano a alumnos y hacerlos sentir parte de una gran familia.

Claramente, el sello que entrega la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV es de calidad. Actualmente,  me desempeño como Ingeniero de Proyectos en AMYT (Asesorías de Movilidad y Transporte), trabajando en proyectos mineros, portuarios y, también, en estudios de impacto vial y ambiental. Más allá del conocimiento puro y duro que las diferentes asignaturas me entregaron a lo largo de la carrera, para mí, la Escuela me entregó dos aprendizajes distintivos y muy particulares que marcan la diferencia, y que han sido mi sello personal en mi actual trabajo. En primer lugar la pasión y profesionalismo para enfrentar cualquier tarea que se me encomiende, intentando cada vez acercarme más a la excelencia. Y por otro lado, la visión integral del transporte que sumado a un profundo espíritu democrático nos ayuda, desde nuestros puestos de trabajo, a ser profesionales correctos ante un país y un mundo donde día a día no es difícil encontrar casos de malas prácticas.

JEAN PIERRE UGARTE