Carolina Marín

“Tuve profesores que me inspiraron y definieron mi futuro profesional, hicieron más fuerte mi vocación por el Transporte y principalmente por el servicio a la sociedad que este presta”.

Pasar por la ITRA fue una experiencia enriquecedora, donde no sólo adquirí conocimiento académico, sino también experiencias de vida. Descubrí una diversidad de personas, de distintos orígenes y culturas donde cada uno era un mundo completamente diferente. Moverse en una ciudad como Valparaíso, dentro de los distintos edificios de las facultades, y conocer tanto a profesores  como alumnos de otras carreras, con otras visiones y muy diversos antecedentes,  es algo te enriquece. Hice amistades entrañables, que perduran hasta el día de hoy.

En mi búsqueda por hacer algo más, tuve la oportunidad de ser parte de la directiva del Centro de Alumnos. Trabajamos mucho, vivíamos prácticamente en el Centro, pero los resultados, que culminaron en un congreso de Transporte, nos dejaron más que satisfechos. Esta experiencia además me llevó a descubrir habilidades que no sabía que tenía.

La Escuela de Ingeniería de Transporte PUCV, o ITRA, me entregó todos los conocimientos y habilidades necesarias para desempeñarme de buena forma en el mundo laboral. Poder aprender en profundidad distintos modos de transporte, me ha permitido ejercer en diversas industrias de forma exitosa: Transporte Marítimo, Logística y Transporte Público.

Actualmente trabajo en transporte público. Estoy a cargo, junto con mi equipo, de la programación de turnos de conductores. Esto significa planificar los itinerarios de buses que realizará cada uno y a la vez dar cumplimiento a la ley laboral. Lo desarrollamos mediante complejas herramientas de optimización, con el objetivo de dar el mejor uso posible de los conductores disponibles. Esto no es una tarea fácil, ya que disponemos de más de más de 900 buses y 2400 conductores.

 

Carolina Marín

Ingeniera del área de Planificación de la empresa MetBus

Draiza Ortiz

Mi experiencia en la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV  fue muy buena y grata. Durante los años en los que cursé la carrera, tuve el agrado de ser parte del Centro de Alumnos de la Escuela, lo que me permitió desarrollar, junto al equipo, actividades que fomentaron el rol social de mis compañeros. Además, tuve la fortuna de vivir el intercambio estudiantil en el año 2011, por seis meses fui alumna de la Universidad de Castilla La Mancha en Ciudad Real, España. Este periodo fuera del país, me permitió hacer mi práctica profesional en una de las consultoras más importantes de Europa, INECO, lo que se convirtió en una hermosa experiencia, llena de aprendizajes y lindos recuerdos vividos con amistades que conservo hasta el día de hoy. Haber estudiado Ingeniería de Transporte en la PUCV me ha permitido aplicar día a día los valores y enseñanzas que me inculcaron y que hoy marcan la diferencia en el mundo laboral.

En este momento, trabajo en la empresa “Grupo Tacora, Ingeniería y Construcción”, donde soy responsable de dar cumplimiento a las Medidas de Mitigación que la Seremitt, exige a las distintas empresas inmobiliarias, con el fin de mejorar las condiciones de tránsito y movilidad en la ciudad. Todo lo aprendido en la Universidad y las herramientas adquiridas en la Escuela, hoy me permiten ser una profesional activa en el crecimiento y desarrollo del transporte en el país.

JEAN PIERRE UGARTE

Nací en Valparaíso, y crecer en esta ciudad me hizo siempre querer estudiar acá. Dentro de las posibilidades académicas que me entregaba la región, por lejos la PUCV era la que me ofrecía una mejor oferta académica y en particular la carrera de Ingeniería de Transporte era la mejor opción, tanto para mi desarrollo profesional, como para mi formación como una persona comprometida con el desarrollo de mi entorno.

La Escuela de Ingeniería de Transporte es un espacio que trasciende y supera a lo meramente académico. Una experiencia enriquecedora alimentada tanto por profesores, como por compañeros y funcionarios que, en conjunto, forman parte de la comunidad universitaria de la PUCV. Profesores que pavimentaron el camino a la excelencia, compañeros que sin envidia y con un genuino espíritu de solidaridad fueron parte importante en mis logros personales; y con funcionarios dispuestos a tender una mano a alumnos y hacerlos sentir parte de una gran familia.

Claramente, el sello que entrega la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV es de calidad. Actualmente,  me desempeño como Ingeniero de Proyectos en AMYT (Asesorías de Movilidad y Transporte), trabajando en proyectos mineros, portuarios y, también, en estudios de impacto vial y ambiental. Más allá del conocimiento puro y duro que las diferentes asignaturas me entregaron a lo largo de la carrera, para mí, la Escuela me entregó dos aprendizajes distintivos y muy particulares que marcan la diferencia, y que han sido mi sello personal en mi actual trabajo. En primer lugar la pasión y profesionalismo para enfrentar cualquier tarea que se me encomiende, intentando cada vez acercarme más a la excelencia. Y por otro lado, la visión integral del transporte que sumado a un profundo espíritu democrático nos ayuda, desde nuestros puestos de trabajo, a ser profesionales correctos ante un país y un mundo donde día a día no es difícil encontrar casos de malas prácticas.

JEAN PIERRE UGARTE

Zaida Muñoz Aravena

Desde mi niñez, vi como mi familia desarrolló negocios ligados a empresas de transporte de carga por carretera, por lo que siempre llamó mi atención el área operativa de este tipo de actividades. El ver a mi padre desde siempre en este trabajo, se convirtió en mi mayor motivación para ingresar a la carrera de Ingeniería de Transportes en la PUCV.

Personal y profesionalmente, creo que el valor de ingresar a una institución como la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, radica en que nos otorga crédito al momento de embarcarnos en nuevos desafíos y, además, nos permite enfrentarnos desde una mejor posición social, cultural, profesional y personal frente a nuestros pares, ya que nos entrega conocimientos de distintas realidades y puntos de vista que podemos utilizar en cualquier contexto, debate o situación.

En la Escuela de Ingeniería de Transportes compartí grandes momentos de risa, esfuerzo, unión, capacidad y tenacidad con otras personas. Sin duda, lo más rescatable de esos 5 años son los compañeros de universidad que uno hace parte de su familia y se convierten en colegas para la toda la vida.

Por otra parte, siento que la carrera ha construido por años un camino que se ha vuelto cada vez más sólido y que ha sido avalado por las empresas en todas las áreas de interés en las que los egresados hemos logrado desempeñarnos.

En la Escuela, recibimos aprendizajes que nos sirven para enfrentar distintos temas referentes a modos de transporte, economía, logística, cadena de suministros, nociones de informática, estadísticas y la base de una buena ingeniería. Esto es lo que nos distingue de los demás al momento de llegar a un lugar nuevo y aplicar a un trabajo. Por ejemplo, mi práctica profesional la hice en una naviera en Ecuador y mi preparación fue valorada, porque poseer estas herramientas es clave, tanto en Chile, como en el extranjero.

Actualmente, y porque nuestra carrera se asocia inevitablemente a la conectividad y el comercio internacional, más en mi caso, debido a que me interesa la logística marítima, me encuentro estudiando inglés en Nueva York, ciudad donde viviré por siete meses para prepararme para exámenes internacionales de idioma. Hoy siento que puedo combinar mi vocación por la conexión y toma de decisiones en pro de contribuir a una mejor sociedad, cultura y, por sobretodo, el desarrollo humanitario en una red profesional.

Zaida Muñoz Aravena

Jorge Devia

“Ser un profesional de Escuela de Ingeniería de Transporte PUCV, te una ventaja frente a tus pares tanto en conocimientos como habilidades para desenvolverte en distintos ámbitos en los que fuimos preparados”.

Mi paso por la escuela fue desde un comienzo muy buena,  había siempre un grato ambiente y “buena onda” de los alumnos antiguos que no tenían problemas con ayudarte en algunas cosas de diario vivir en la Nueva casa.

Era una escuela chiquitita bien acogedora, nos veíamos casi todas las generaciones entre las clases. Con los profesores no había problemas, siempre a contestar las dudas que surgían en las clases.

Fueron lindos años vividos, los recuerdo con agrado.

Jorge Devia
Ingeniero en la Unidad de Planificación y Desarrollo (PyD), perteneciente a la Subsecretaría de Transportes y Telecomunicaciones en la Región de Valparaíso.