Zaida Muñoz Aravena

Desde mi niñez, vi como mi familia desarrolló negocios ligados a empresas de transporte de carga por carretera, por lo que siempre llamó mi atención el área operativa de este tipo de actividades. El ver a mi padre desde siempre en este trabajo, se convirtió en mi mayor motivación para ingresar a la carrera de Ingeniería de Transportes en la PUCV.

Personal y profesionalmente, creo que el valor de ingresar a una institución como la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, radica en que nos otorga crédito al momento de embarcarnos en nuevos desafíos y, además, nos permite enfrentarnos desde una mejor posición social, cultural, profesional y personal frente a nuestros pares, ya que nos entrega conocimientos de distintas realidades y puntos de vista que podemos utilizar en cualquier contexto, debate o situación.

En la Escuela de Ingeniería de Transportes compartí grandes momentos de risa, esfuerzo, unión, capacidad y tenacidad con otras personas. Sin duda, lo más rescatable de esos 5 años son los compañeros de universidad que uno hace parte de su familia y se convierten en colegas para la toda la vida.

Por otra parte, siento que la carrera ha construido por años un camino que se ha vuelto cada vez más sólido y que ha sido avalado por las empresas en todas las áreas de interés en las que los egresados hemos logrado desempeñarnos.

En la Escuela, recibimos aprendizajes que nos sirven para enfrentar distintos temas referentes a modos de transporte, economía, logística, cadena de suministros, nociones de informática, estadísticas y la base de una buena ingeniería. Esto es lo que nos distingue de los demás al momento de llegar a un lugar nuevo y aplicar a un trabajo. Por ejemplo, mi práctica profesional la hice en una naviera en Ecuador y mi preparación fue valorada, porque poseer estas herramientas es clave, tanto en Chile, como en el extranjero.

Actualmente, y porque nuestra carrera se asocia inevitablemente a la conectividad y el comercio internacional, más en mi caso, debido a que me interesa la logística marítima, me encuentro estudiando inglés en Nueva York, ciudad donde viviré por siete meses para prepararme para exámenes internacionales de idioma. Hoy siento que puedo combinar mi vocación por la conexión y toma de decisiones en pro de contribuir a una mejor sociedad, cultura y, por sobretodo, el desarrollo humanitario en una red profesional.

Zaida Muñoz Aravena

ACADÉMICO DE LA ESCUELA DE INGENIERÍA DE TRANSPORTE DE LA PUCV FUE PARTE DEL PROGRAMA ONLINE “RUTEROS” DE SITRANS

Profesor Sergio Novoa participó del Capítulo “Rutas Peligrosas”, en el que se habló acerca de la seguridad del camino Las Palmas.

La Ruta Las Palmas es un camino altamente transitado, tanto por vehículos livianos como por aquellos que transportan cargas pesadas o pasajeros. Construida en 1996, esta vía es uno de los principales accesos al Gran Valparaíso, sin embargo, desde sus inicios los cuestionamientos han estado centrados en el diseño deficiente de la ruta, debido a la cantidad de curvas que presenta o al error de cálculos en su construcción, según los expertos.

Esta fue la temática abordada por el programa online “Ruteros” de Sitrans, espacio que destinó el capítulo “Rutas Peligrosas”, para contar cómo este mal diseño del camino influye en la tasa de accidentabilidad en el camino. En este contexto, el académico de la Escuela de Ingeniería de Transporte de la Pontifica Universidad Católica de Valparaíso, Sergio Novoa, fue entrevistado por “Ruteros” y señaló que “desde el punto de vista operativo, ya no estamos hablando de un camino de vehículos livianos, sino de un camino de alto estándar en que tienen que compartir y conversar el tráfico pesado, el tráfico liviano, también los buses, por lo que para hacer la cosa sencilla, hay que hacer el camino de nuevo”.

Una de las principales preocupaciones de “Ruteros”, fue el punto de vista de los conductores y el nivel de conocimiento y preparación que deben tener de las normas de seguridad al momento de enfrentar una vía tan compleja como lo es el camino Las Palmas. En este sentido, el profesor Novoa, comentó que “es muy importante la capacitación para empezar a conversar y explicarle a los conductores que si yo voy a “x” kilómetros por hora en un camión de “y” toneladas, necesito 1 kilómetro para frenar, sobre todo en curva y con problemas de visibilidad”.

Según los profesionales en movimiento, la Ruta las Palmas es un camino difícil, pero no imposible de transitar, sino que debe ser bien señalizado y fomentar el cuidado de los conductores. Para ver el capítulo completo de “Ruteros: Rutas Peligrosas”, pueden hacerlo en el siguiente link: http://www.ruterosdesitrans.cl/noticias/detalle/275

Escuela ITRA premia a alumnos ganadores en concurso de fotografía “Sácale la Foto al Transporte”

Los alumnos de primer año de la Escuela de Ingeniería de Transporte fueron convocados a participar en un concurso fotográfico, otorgando a los ganadores un premio en dinero a los 3 primeros lugares y la posibilidad de que las mejores fotografías pudiesen aparecer en el portal web de ITRA.

La intención de este concurso era lograr que por medio de la fotografía los estudiantes pudiesen interactuar y a su vez familiarizarse con los distintos modos y medios de transporte y sus respectivas operaciones de transferencia que transitan en la ciudad de Valparaíso. Luego de enviar la foto via mail, los profesores de la Escuela ITRA procedieron a elegir las ganadoras, teniendo en cuenta composición y calidad fotográfica.

Los ganadores fueron 1er lugar: Gonzalo Cornejo, 2do lugar: Constanza Salinas, 3er lugar: Javiera Ibarra y premio al mérito: Yasna Farias y Carla Díaz.

El ganador del primer lugar, Gonzalo Cornejo y la ganadora al premio al mérito Yasna Farias, destacaron este tipo de iniciativas y esperan que hayan muchas más durante el año, “Cuando supe que había un concurso y que además habían premios y dije ya yo puedo, creo que mis fotos son bastante buenas y tengo creatividad así que por eso participé”. dijo Cornejo.

 “La carrera nos motiva, con actividades compitiendo de manera sana entre los compañeros y que mejor si hay un premio en dinero” afirmó Farias.

La actividad fue un éxito por lo que se espera poder contar con una segunda versión del concurso para el próximo año. Además la Escuela de Ingeniería de Transporte felicita a toda la generación 2016 por ser partícipe de esta iniciativa, al igual que a los profesores que se involucraron con la elección de las fotografías ganadoras.