ALEJANDRA MENARES

Mi paso por la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV, estuvo lleno de aprendizajes y buenos momentos que conservo hasta el día de hoy. Constantemente, aplico con mi equipo de trabajo las enseñanzas que recibí de mis pares y de los docentes, conocimientos que no sólo forman parte de mi vida laboral, sino también personal, ya que haber estudiado en la PUCV me entregó herramientas como profesional y como ser humano.  Cuando comencé a trabajar,  lo hice en el norte del país, en el contexto que me encontraba, la Universidad y la carrera fueron mi trampolín de ingreso, ya que no contaba con la experiencia para desempeñarme en el rubro. Sin duda el prestigio de ambas fue el gran soporte para cerrar el proceso y ser actualmente un aporte en el Transporte minero. El sello y el desempeño me han permitido crecer profesionalmente en la compañía a la que pertenezco. Hoy, soy Jefe de Operaciones en la Empresa Renta Equipos Tramaca S.A, compañía de transporte de personal en el sector Minero e industrial cuya logística se realiza entre la primera y la región Metropolitana.

JUAN PEÑA

Mi paso por la Escuela de Ingeniería de Transportes de la PUCV, fue muy bueno. Tengo muy gratos recuerdos con mis compañeros y profesores, además, creo que me entregaron las herramientas necesarias para insertarme en el ámbito laboral.

En el rubro del transporte, somos cada vez más conocidos, debido al sello integral que imprimen  en nuestra formación como Ingenieros, ya que ponen énfasis en la gestión y planificación de operaciones. Actualmente, Trabajo en Inversiones Navaleno, es un Holding ligado al rubro de equipamiento gastronómico que agrupa cuatro empresas, entre ellas El Volcán e Importadora Santa Elena, mi cargo es Gerente de Logística Corporativo, teniendo la responsabilidad de las Operaciones logísticas de las Empresas del grupo, por lo que la carrera que estudié me entregó los conocimientos necesarios para cumplir hoy mis funciones.

GENERACIÓN DE 1996 SE REUNIÓ PARA CELEBRAR 20 AÑOS DE INGRESO A LA ESCUELA DE INGENIERÍA DE TRANSPORTE EN LA PUCV

Más de una decena de ex alumnos se dieron cita en el mes de marzo para recordar los grandes momentos que vivieron en su paso por la universidad.

Año a año, un grupo de actuales ingenieros de transporte se reúne a celebrar un día que marcó su vida para siempre. El inolvidable ingreso a la universidad no pasa por alto en las personas, sobre todo cuando en la Escuela se hacen amigos, se viven experiencias, se aprenden importantes conocimientos y se forjan relaciones que duran de por vida.

Bien lo sabe la generación de 1996 de la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV. Un grupo de al menos 12 ex alumnos, que cada marzo de juntan a conmemorar el día que asistieron a su primera clase en las aulas de ITRA. Sin embargo, la celebración de este año tuvo un carácter especial, ya que se cumplieron 20 años desde que la generación del 96 ingresó a la universidad.

Para festejar las dos décadas de formación, los ex estudiantes, actuales profesionales de la ingeniería, se juntaron en la casa de uno de ellos, Jordi Fulla, donde hicieron un asado y compartieron con sus respectivas familias. “El ambiente fue muy grato, las historias pasadas en la Escuela de Transporte afloraron por si solas. Lo mejor es que se continúan estrechando lazos, a través de temas familiares y laborales”, relata Juan Peña, participante del asado.

Esta instancia, ha hecho que los estudiantes de la generación del 96 permanezcan en contacto durante todo el año. No es difícil traer a sus memorias recuerdos de asignaturas, como Análisis Numérico, paseos de la Escuela y la vida cotidiana en las dependencias de la Facultad de Ingeniería de la PUCV.

Actualmente, los integrantes del grupo que se reúne año a año están insertos en el mundo laboral en distintas áreas de la ingeniería, muchos en puestos relacionados con logística.