Rodrigo Vascone

Mi experiencia como estudiante fue compleja pero reconfortante, debido a que congelé la carrera y la retomé 10 años después. Fue complicado volver a la disciplina de las clases, pero  tuve la fortuna de contar con excelentes compañeros que me ayudaron, apoyaron y fueron parte de mi título sin lugar a dudas. La Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV es sinónimo de respeto y renombre a nivel nacional, por lo que tener un título de esta Unidad Académica es un respaldo al momento de enfrentarse al mundo laboral. Actualmente, trabajo en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, donde estoy a cargo del servicio de buses Curauma-Agronomía, de los vehículos institucionales y la mantención del transporte de la Universidad.

Eduardo Pavez

Mi paso por la Escuela de Ingeniería de Transporte de la PUCV fue algo muy gratificante. El compartir con docentes, secretarias y compañeros fue una excelente experiencia, que me entregó una nueva forma de enfrentarme al mundo laboral. Yo había estudiado antes en la Escuela Naval y trabajaba como marino mercante cuando comencé a estudiar en la PUCV. La perseverancia y el esfuerzo fueron un sello que la Escuela de Ingeniería de Transporte me reforzó cada año.

Actualmente, estoy viviendo en Chiloé donde me desempeño como Jefe de la Unidad Técnico Pedagógica del Instituto del Mar “Capitán Williams”, allí tengo a cargo cinco especialidades, entre las que se encuentra Tripulación de Naves Mercantes, disciplina en la que puedo unir mis dos carreras.